Sep 262012
 

En el año 94 ó 95 mis amigos Laura y Juan Ramón hicieron un viaje por Ecuador, Perú y Bolivia. Las cosas que me contaron me parecieron estupendas y desde entonces tenía idea de ir a algunos de los sitios que ellos visitaron.  Me llamaron especialmente la atención dos sitios, el Lago Titicaca y sobre todo el Salar de Uyuni. Yo no había oído nunca hablar de este lugar, es más creo que ni siquiera tenía idea de que existían desiertos de sal. Cuando Jorge y yo empezamos a hablar del itinerario de nuestro viaje, el primer destino que yo incluí fue por supuesto el Salar de Uyuni.

En el último post contaba que estábamos en el aeropuerto de La Paz para volar a Uyuni. Al final decidimos ir en avión porque las crónicas que encontramos en Internet del viaje en bus nocturno o en bus+tren eran como para desanimarse. Menos mal que lo decidimos así. Los que salieron en bus o tren ese día no llegaron por los bloqueos organizados por los mineros en todo el país. En el hotel de La Paz nos avisaron muy temprano que los mineros habían convocado protestas para ese día y que nos convenía salir antes hacia el aeropuerto. Llegamos casi 3 horas antes de la salida del vuelo y fuimos de los primeros en hacer el check-in. Gracias a esto pudimos llegar a Uyuni porque el avión que tenía previsto volar a Uyuni se estropeó y lo sustituyeron por uno de hélice marca Fairchild de solo 19 plazas, solo 8 filas de 2 y la última de 3 asientos. La mayoría de pasajeros se quedaron en tierra. Nunca habíamos volado en un avión así en un vuelo regular y la verdad es que nos hizo mucha gracia. No se cabe de pie, no hay wc, los pilotos llevan la puerta abierta y por supuesto no hay azafata. Parecía que viajábamos en un avión privado. El vuelo dura sólo 45 minutos y se nos pasó muy rápido mirando el paisaje. Llegamos al aeropuerto de Uyuni, que también parece privado de lo pequeño que es. Lo inauguraron hace sólo un año y medio y al parecer al poco de inaugurarlo lo tuvieron que cerrar porque los desagües se atascaron. El Presidente Evo Morales (que es de Oruro, no muy lejos de Uyuni) se cogió un cabreo de aupa y echó a un Ministro.

Dans les années 94/95, mes amis Laura et Juan Ramon ont fait un voyage en Equateur, au Pérou et en Bolivie. Ce qu’ils me racontèrent des choses qu’ils avaient vues me donnèrent envie de voir certains endroits qu’ils avaient visités. J’étais spécialement attirée par deux sites, le lac Titicaca et surtout le Salar de Uyuni. Je n’avais jamais entendu parler de cet endroit, je n’imaginais même pas qu’il puisse exister des déserts de sel. Lorsque Jorge et moi avons commencé à parler de l’itinéraire du voyage, la première destination que j’ai inclus était bien sûr le Salar de Uyuni.

Traduction Isabel Petrement

Dans le dernier post je racontais que nous étions à l’aéroport de La Paz pour nous rendre à Uyuni. Nous avons finalement décidé de nous y rendre en avion car ce que les chroniques internet racontent du voyage en bus nocturne/train nous ont découragé. Nous avons bien fait de prendre cette décision. Ceux qui devaient venir en bus ou en train ce jour-là ne sont pas arrivés à cause des blocages organisés par les mineurs dans l’ensemble du pays. À l’hôtel à La Paz on nous a dit dès le début que les mineurs avaient organisé des manifestations pour ce jour-là et que nous devrions nous rendre à l’aéroport avant les manifestations. Nous sommes arrivés à environ 3 heures avant le départ et nous étions parmi les premiers au check-in. Grâce a cela, nous avons pu arriver à Uyuni parce que l’avion en panne fut remplacé par un avion Fairchild à hélices qui n’a que 19 sièges, seulement 8 rangées de 2 et la dernière de trois sièges. La plupart des passagers étaient cloués au sol. Nous n’avions jamais volé dans un tel avion un vol régulier et finalement nous avons trouvé ça drôle. On ne peut pas se tenir debout,il n’y a pas de wc, les pilotes ont la porte ouverte et bien sûr pas d’hôtesse de l’air. On avait l’impression d’être dans un avion privé. Le vol dura 45 minutes et passa très vite en regardant le paysage. Nous sommes arrivés à l’aéroport à Uyuni, qui ressemble aussi à un aéroport privé tellement il est petit. Il a été inauguré il y a une an et demi et avait du vite fermer à cause de problèmes techniques. Le président Evo Morales (qui est d’Oruro, non loin de Uyuni) a eut un accès de colère et a renvoyé un ministre.

En La Paz oímos a alguien decir que Uyuni era como el Far West, y tenía toda la razón. Calles anchas y polvorientas, casas bajas con muros de arcilla. Sólo faltaba la diligencia. Todo el mundo dice que Uyuni no tiene ningún atractivo y la verdad es que no le encontramos ninguno. Aunque parezca una contradicción, eso lo hace interesante. Esta es la calle principal, a la altura de nuestro hotel.

A La Paz, nous avons entendu dire que Uyuni était comme le Far West, et il avait raison. Larges rues poussiéreuses, maisons basses aux murs d’argile. Il ne manquait plus que la diligence. Tout le monde que Uyuni n’a rien d’attractif et la vérité est qu’il n’y a rien. Mais c’est cette contradiction qui la rend intéressante. Il s’agit de la rue principale, à la hauteur de notre hôtel.

La mayoría de los hoteles del centro tienen habitaciones con baño compartido. A las afueras (como a 4 manzanas) hay alguno que está mejor y allí nos fuimos. Sin embargo la precariedad es la nota predominante. En ningún hotel hay calefacción a pesar de que en estas fechas por la noche llega a -10 grados y en invierno a -25 (Uyuni y el salar están a 3600 m de altura sobre el nivel del mar). En nuestro hotel nos prestaron unos calefactores. Las juntas de las ventanas estaban selladas con papel de periódico y celo ancho trasparente (parece que aquí no se ventila). Las mantas son muy abrigosas y no pasamos frío. La mayoría de las construcciones tienen un patio central y alrededor las habitaciones. En algunos el patio está cubierto. Durante el día el cielo suele estar despejado y el sol es muy fuerte pero por la noche la temperatura baja en picado.

En los hoteles no hay internet y no parece que sea algo que usa mucha gente. Le preguntamos donde había un cyber café a una chica joven que nos atendió en un restaurante y la respuesta fue “no, no conozco”… Después encontramos un sitio con conexión a internet y mientras mirábamos nuestro correo electrónico el dueño le explicaba a un chico que en Uyuni “no hay banda ancha, aquí estamos con el sistema on-line”. No sé muy bien cual es ese sistema pero desde luego era muy lento…

Para movernos al centro cogíamos un taxi. El paseo al centro eran sólo 20 minutos pero como veis en la foto la ciudad no invita a pasear. Aquí te cobran por persona y trayecto, desde nuestro hotel al centro 3 bolivianos (unos 30 céntimos de euro), para toda la familia entre 6 y 9 bolivianos. El taxi te para aunque lleve a gente y te subes. Por la noche muchos taxistas van con su chica al lado, o sea que nos subíamos los 5 detrás. Uno nos paró y llevaba a su hijo como de 2 años en el asiento del copiloto. Lo puso de pie encima del freno de mano para dejarnos el asiento libre. El niño fue el trayecto agarrado al hombro y la cabeza de su padre.

La plupart des hôtels du centre-ville ont des chambres avec salle de bain partagée. Aux alentours (environ à 4 blocs), il en est un qui est meilleur et c’est là que nous sommes allés. Mais la précarité de l’endroit est assez impressionnante. Aucun hôtel n’a de chauffage, même si pour le moment la nuit il fait -10 degrés et en hiver cela peut aller jusqu’à -25 degrés (Uyuni et le Salar sont à 3600 m au dessus du niveau de la mer). Dans notre hôtel on nous a prêté des radiateurs. Les joints des fenêtres ont été colmatés avec du papier journal et du papier collant transparent (il semble qu’ici on  n’aère pas). Les couvertures sont très fines et nous avons eut froid. La plupart des bâtiments ont une cour centrale avec les chambres autour. Dans certains, la terrasse est couverte. Pendant la journée, le ciel est dégagé et le soleil est très fort mais la nuit, la température chute brutalement.

Pour aller dans le centre nous avons pris un taxi. Le centre n’est qu’à 20 minutes à pied, mais comme vous le voyez dans la photo, la ville n’invite pas à la promenade. Ici, on paye par personne et par trajet, de l’hôtel au centre, 3 bolivianos (environ 30 cents), pour toute la famille entre 6 et 9 bolivianos. Le taxi charge n’importe où il y a des clients. La nuit, les chauffeurs de taxi sont nombreux à travailler avec leur enfant, dans le notre sa fille de 2 ans était sur le siège copilote, comme nous étions 5, il l’a mise debout sur le frein à main pour nous laisser la place libre. L’enfant a fait tout le trajet debout contre son épaule.

Pasamos el día en Uyuni buscando el tour para el día siguiente. Decidimos no contratarlo de antemano porque los precios que nos habían dado nos parecían muy altos y pensábamos que como no era temporada alta no habría problema. Además, las búsquedas por Internet y los contactos telefónicos y por email nos indicaron claramente que por estos lares la profesionalidad en los servicios turísticos brilla por su ausencia. Preferimos tratar directamente allí con los que hacen los tours en lugar de con intermediarios. El tour más habitual es de 3 días y los hay privados o compartidos. Nosotros teníamos la idea de alojarnos en un par de hoteles que parece que son los más confortables, siempre dentro de la precariedad, pero resultó que hay tan pocas plazas que incluso con la gente de los buses y el avión que no llegaron por los bloqueos, estaban reservadas. Así que acabamos contratando un tour compartido con alojamientos básicos, que resultaron ser mucho más básicos de lo que imaginábamos. Lo contratamos con una agencia que tenía en general buenas críticas (no hay ninguna que no tenga alguna crítica mala o incluso terrible). La suerte los pasajeros que tenían que llegar para ir con nosotros no llegaron, por lo que fuimos solos con el guía y el chófer, como si fuera un tour privado pero pagando la mitad. El tour se organiza en 4×4 de 7 plazas, todos los coches son iguales, Toyota Land Cruiser, varía la edad y sobre todo el mantenimiento. En ambiente del salar es muy agresivo para los coches. Los compran de segunda mano en Chile. En el que fuimos nosotros marcaba 234000 km pero el cuenta km estaba parado, no sé desde hace cuanto tiempo. El tema del vehículo es crítico porque si te quedas tirado no hay cobertura. Está bien que hay bastante turismo y al final siempre pasa alguien pero el salar es muy grande… Íbamos en el coche el chófer (Faustino), el guía (Óscar) y nosotros 5. En la baca del coche llevan (además de nuestras maletas) comida y bebida para todos, sacos de dormir y bolsas de agua caliente y gasolina en tanques para todo el recorrido. Faustino y Óscar son estupendos y nos hicieron el viaje muy ameno y agradable. Conocen el salar como la palma de su mano pero además hablamos de muchísimas cosas de Bolivia y fue muy interesante.

Nous avons passé la journée à Uyuni à chercher l’excursion pour le lendemain. Nous n’avions pas réservé d’excursion à l’avance car les prix proposé nous avait semblé très élevé et comme ce n’est plus la haute saison, il n’y aurait pas de problème. En outre, des recherches sur Internet et des contacts par courrier électronique manquaient clairement de professionnalismes. Nous préférons traiter directement là-bas avec ceux qui font les visites plutôt que par des intermédiaires. La visite la plus commune est de 3 jours, qu’elle soit privée ou partagées. Nous avions dans l’idée de loger dans des hôtels plus confortables, mais il y avait très peu de places malgré les réservations faites par les touristes bloqués qui n’étaient pas arrivés. Nous avons fini par réserver une excursion partagée avec un hébergement de base, qui s’est avéré être beaucoup plus simple qu’on ne l’imaginait. Nous avons embauché une agence qui avait de bonnes critiques  en général (il n’y en a aucune qui n’a pas de critiques négatives). Nous avons eut la chance que, comme les autres passagers n’étaient pas arrivés, nous avons eut une excursion presque privée (chauffeur et guide juste pour nous) au prix d’une partagées. La visite se fait en 4×4 de 7 places, toutes les voitures sont les mêmes, Toyota Land Cruiser, juste l’âge et l’état de la voiture varie. L’air salin est très agressif pour les voitures. Ils les achètent en deuxième main au Chili. Celle dans laquelle nous étions indiquait 234000 km au compteur, mais celui-ci était bloqué, nous ne savions pas depuis combien de temps. El tema del vehículo es crítico porque si te quedas tirado no hay cobertura. C’est bien qu’il y ait beaucoup de touristes car on croise toujours quelqu’un bien que le désert de sel est très grand… Nous étions donc dans la voiture, le chauffeur (Faustino), le guide (Oscar) et nous 5. Sur le toit de la voiture il y avait (en plus de nos sacs) la nourriture et les boissons pour tous,les sacs de couchage et des bouteilles d’eau chaude ainsi que des jerricans d’essence pour tout le voyage. Faustino et Oscar sont géniaux ont rendu le voyage très agréable et plaisant. Ils connaissent que le salar sur le bout de doigts, mais peuvent aussi parler de beaucoup de choses sur la Bolivie et c’était très intéressant.

El Salar

Primera parada: El cementerio de trenes.

En la zona de Uyuni hay explotaciones mineras, algunas como la de San Cristóbal es de las más importantes del país. También más hacia el interior está la zona minera de Potosí (de donde viene el dicho de “vale un Potosí”). Hace un siglo se transportaba el mineral hasta la costa en burros. Un Presidente de Bolivia llamado Arce, con intereses mineros en Potosí, aglutinó a un grupo de explotaciones y construyeron una línea férrea privada para transportar el mineral hasta el puerto de Antofagasta (hoy Chile). Estuvo en uso hasta los años 60. A partir de ahí las explotaciones dejaron de ser rentables y los empresarios las abandonaron. La línea férrea pasó a manos de los trabajadores y la reconvirtieron a transporte de viajeros. Sin embargo las máquinas a vapor no corrían más de 30 km/h y pasado un tiempo las sustituyeron por otras (que aún funcionan y hacen la línea una vez a la semana). Abandonaron las viejas locomotoras en la mitad del desierto, a las afueras de Uyuni y de otros muchos pueblos que había a lo largo de la línea. Lo pasamos muy bien subiendo a las máquinas abandonadas.

Le désert de sels

Premier arrêt: Le cimetière de trains.

Dans la région de Uyuni il y a des exploitations minières, celle de San Cristóbal est la plus importante du pays. Également plus à l’intérieur il y a la zone minière de Potosí (d’où le dicton “vaut un Potosí”). Il y a un siècle le minerai était transporté vers côte à dos d’ânes. Un Président de Bolivie appelé Arce, avec des intérêts miniers à Potosi, a réuni un groupe d’exploitants et construit un chemin de fer privé pour transporter le minerai vers le port d’Antofagasta (Chili aujourd’hui). Cette ligne a été en usage jusqu’aux années 60. A partir de là, les exploitations n’étaient plus rentables et les employeurs les ont abandonnées. Le chemin de fer a été repris par les travailleurs et reconverti en transport de passagers. Mais les machines à vapeur n’allait pas à plus de 30 km/h et après un certain temps elles furent remplacées par d’autres (qui fonctionnent toujours une fois par semaine). Ils ont laissé les vieilles locomotives au milieu du désert, aux alentours de Uyuni et d’autres villages qu’il y avaient le long de la ligne. Nous avons passé un bon moment à grimper sur les machines abandonnées.

 

 

La línea de tren es recta, no ves el principio ni el fin.

La voie du chemin de fer est rectiligne et se voit du début à la fin.

Después fuimos al pueblo de Colchani, a 30 km de Uyuni. Los habitantes de este pueblo son los únicos autorizados a explotar la sal en una zona del salar desde que fue nombrado Patrimonio Mundial por la UNESCO, para preservar la tradición de cientos de años. El pueblo es muy pobre y la explotación la hacen de manera muy artesanal y rudimentaria. Las bolsas de sal son de plástico y las cierra un paisano con una llama de gas directamente de la bombona.

Ensuite  nous sommes allés à la ville de Colchani, à 30 km de Uyuni. Les gens de cette ville sont autorisés à exploiter le sel dans une zone du salar depuis qu’il a été nommé patrimoine mondial par l’UNESCO, afin de préserver la tradition des centaines d’années. Les gens sont très pauvres et l’exploitation se fait de manière traditionnelle et très rudimentaire. Les sacs de sel sont en plastique et un paysan les ferme avec une flamme sortant directement de la bonbonne de gaz.

Comimos en una edificación de sal. Los ladrillos son bloques de sal compactos. Con las lluvias se va deteriorando y tienen que sustituir los bloques cada cierto tiempo. Estas construcciones de sal están hechas exclusivamente para el turismo porque el material tradicional para la construcción de las casas aquí, el adobe, es mucho más económico, duradero y es un aislante térmico más eficaz. Pero lo de la casa de sal tiene su gracia.

Nous avons mangé dans une maison faite de sel. Les briques sont des blocs de sel compacts. Avec les pluies les briques se détériorent  et doivent être remplacé régulièrement. Ces maisons de sel faites exclusivement pour les touristes car le matériau traditionnel pour la construction de maisons ici sont en adobe (brique de terre crue, moulée et séchée au soleil), beaucoup plus économique, durable et est un isolant thermique plus efficace. Mais la maison du sel a son charme.

Después de comer fuimos a la explotación… y allí vimos por primera vez el SALAR!!!!!!!!!

Après le repas, nous sommes allé à l’exploitation… et la nous avons vu pour la première fois « El SALAR »!!!!

Llevaba mucho tiempo queriendo conocer este sitio y no me defraudó.

Es de una belleza única, algo distinto a lo que había visto jamás. Es una extensión inmensa blanca y lisa, salpicada en el caso de la explotación de sal por los montoncitos que forman para recogerla. A lo lejos se ven los volcanes, las montañas. Es imposible describirlo, con las fotos os podéis hacer una idea, pero la inmensidad y la sensación que produce estar aquí sólo se puede comprobar viniendo.

En el salar no hay vida, no hay bicho que pueda vivir en este ambiente. Mide más o menos 100 km por 100 km, en total unos 12000 km2.

Esta foto es para Bruno, una bici en mitad del desierto.

Cela faisait longtemps que je voulais connaître ce site et je n’ai pas été déçue.

Il est d’une beauté unique, quelque chose de tellement différent de ce que j’avais vu. Il s’agit d’une vaste étendue blanche et lisse parsemée, dans le cas de l’exploitation, des monticules de sel qu’ils forment afin de le récolter. Au loin, vous pouvez voir les volcans, les montagnes. C’est impossible de décrire mais avec les photos que vous pouvez vous faire une idée, mais l’immensité et la sensation que cela produit est unique.

Dans le salar il n’y a aucune vie, aucun animal ne peut vivre dans cet environnement. Ce désert mesure environ 100 km par 100 km, pour un total d’environ 12.000 km2.

Cette photo est pour Bruno, un vélo au milieu du désert.

De allí nos adentramos en el salar. No hay nada ni nadie a tu alrededor y sólo escuchas el viento. Nos llevaron a lo que llaman los ojos del salar, que son unas surgencias del agua subterránea caliente.

Là, nous entrons dans le salar. Il n’y a rien ni personne autour de vous et vous entendez uniquement le vent. Ils nous ont emmené à ce qu’ils appellent les yeux du salar, qui sont une remontée des eaux chaudes souterraines.

Después llegamos al hotel de sal. Cuando empezaron a llegar turistas a la zona en los años noventa, el alcalde del pueblo pensó hacer un albergue. Lo construyó de bloques de sal dentro del salar. Pasado el tiempo se vio que los pipís llegaban directos al salar y el tema no gustó. Estuvo unos años clausurado y ahora han resuelto este tema y vuelve a estar abierto. Hay unas 4 habitaciones y una zona con esculturas. Entre ellas encontramos a José convertido en estatua de sal.

Fuera hay un sitio con banderas. Es evidente que cada uno aprovecha para poner la bandera que le parece… pero el efecto en el blanco del salar es muy bonito.

El salar se mantuvo hasta hace relativamente muy poco inexplorado. La gente tenía miedo a adentrarse mucho porque no sabía si realmente el suelo era sólido como para aguantar una persona o un vehículo. En los años 40, con los primeros coches que llegaron a Uyuni, el gobierno montó una expedición. Tardaron dos semanas en cruzar el salar, porque delante del coche iban unos tipos con unos bastones probando si el suelo era firme. Uno se puede imaginar lo que sintieron aquellos primeros exploradores internándose en un sitio tan extraño.

Al rato nos paramos en mitad de ninguna parte y por fin hicimos las fotos que los niños estaban deseando.

El Salar produce efectos extraños en las personas, no se si es como “Cariño he encogido a los niños” o los viajes de Gulliver.

Carmen casi se come a José:

y yo le pegué una patada en el culo a Jorge:

Carmen casi aplasta a los niños:

Después me entró hambre, pero cuando iba a tomar chocolate los niños se pusieron encima!!!

Vino un dinosaurio que quiso comer a toda la familia:

Cuando les dije a los niños que se calzasen, los zapatos les habían quedado grandes:

y al final encogimos todos!!!!

Y este es el “making of”:

En el salar hay varias islas, la más conocida y visitada es Incahuasi, que significa algo así como la casa del Inca, porque se dice que el último rey inca la usó de refugio para escaparse de los españoles. Viniendo de Perú y habiendo escuchado otras historias de la famosa huida, me entran dudas de qué es leyenda y qué es crónica histórica. En todo caso parece que se encontraron algunos restos arqueológicos de la época de los incas. Sin embargo la peculiaridad de la isla es que está llena de cactus. Durante los cinco primeros años crecen rápido pero a partir de ahí crecen solamente un centímetro al año.  La mayoría de los que hay aquí miden varios metros, y el más alto llegó a medir 13 metros, así que la edad se calcula en cientos de años, incluso alguno es milenario. Los cactus no son ninguna especie rara, son los mismo que hay por ejemplo en Méjico o en Arizona. Sin embargo han podido crecer durante siglos con toda tranquilidad. A la isla llegamos a última hora de la tarde. Por las movilizaciones de los mineros había pocos turistas en el salar, y a esta hora no había casi nadie, así que estuvimos solos en la isla. La vista al llegar es alucinante, una isla en mitad del salar con 5000 cactus gigantes, pero desde la isla no es menos espectacular, los cactus verdes con el desierto blanco de fondo. Una cosa curiosa es que la superficie de la isla está llena de coral fosilizado. Mirándolo te puedes imaginar los pececitos nadando alrededor hace unos cuantas decenas de miles de años…

Dejamos la isla y nos paramos para coger cristales de sal. En algunas partes hay agujeros en el suelo de donde emerge agua subterránea. Allí dentro hay cristales de sal my bonitos. Carmen estaba empeñada en verlo y Faustino encontró un agujero y con la llave de cambiar las ruedas arrancó un pedazo grande de sal que tenía un montón de cristales en forma de cubitos.

Allí cerca, en mitad de ninguna parte, nos hicimos unas cuantas fotos más jugando con la perspectiva y después, sin nadie alrededor, nos quedamos a ver la puesta de sol.

Ya anocheciendo seguimos por el salar durante una hora y salimos en dirección a San Juan. Esa noche nos alojamos en un hotel de sal. El sitio era muy básico pero correcto. Las paredes están hechas de bloques de sal, las mesas, sillas camas todo es de sal. En las habitaciones había un wc y las duchas eran compartidas. Por la noche hace mucho frío porque baja la temperatura y no hay calefacción.  En el hotel había un niño pequeño que no se separaba de nosotros. Estaba encantado de que hubiese niños en su casa.

Dormimos metidos en unos sacos con interior peludo que nos prestaron, con varias mantas y varias prendas de abrigo y no tuvimos frío. Lo malo es al levantarte por la mañana… pero el día siguiente os lo contamos en el siguiente post.

Mónica y Jorge






  14 Responses to “Salar de Uyuni (avec version française partielle)”

  1. Hola! , en cada tramo del viaje os superais!!…….. empiezo a quedarme sin palabras. PRECIOSO! Muchos besos!!

    • Reyes, acabamos de hacer 3 meses de viaje así que imagínate todavía lo que nos queda!!!! de todas formas Uyuni es realmente especial.

  2. Hola familia,

    Veo que después de 16 o 17 años algunas cosas no han cambiado. Uyuni era entonces tal cómo lo describís… pero sin aeropuerto. La definición de “Far West” le va perfectamente. Nosotros llegamos en tren desde La Paz y, efectivamente, contratamos junto a una pareja de italianos que habíamos conocido en el tren un Toyota Land Cruiser para pasar 4 días en la zona. Después de tantos años y muchos viajes todavía es uno de los lugares más sorprendentes que conozco.

    Me alegro de que os haya gustado!!!!

    Juan Ramón

    • Hola Juan Ramón, ya me dirás como has puesto tu foto, yo no soy capaz. besos,
      Carmiña

      • Hola Carmiña. Sale la foto porque este blog está creado en wordpress.com y yo tambien tengo un perfil creado en la misma web. Me di de alta este verano para hacer un blog de nuestras vacaciones en Islandia (la dirección es http://nuestroblogdeviajes.wordpress.com/, aprovecho para hacer publicidad disimuladamente…). No sé si hay otra manera de hacerlo aunque quizás puedes darte de alta en wordpress aunque luego no crees ningún blog. Un beso, Juan Ramón

    • Juan Ramón nos encantó, y después de tanto tiempo es un milagro que no hayan estropeado nada, no lo han mejorado pero por lo menos lo mantienen.

  3. Fabuloso, Me encantan las fotos de los viajes de Gulliver. El salar parece una pasada, lo que estamos aprendiendo del mundo. Besos salados

  4. Carmiña, eres nuestra fan más comentadora, no se si te vas a aburrir, hoy hizo 3 meses que empezamos nuestro viaje, aun quedan 5!
    Bs
    Mónica

  5. WAAAAAAAAW ! Je n’ai pas d’autre mot !!! Bons baisers de BXL ! Les Ramoisiaux

  6. Que bonito!! Sigue tal y como lo recordaba, me encantó la isla de los cactus. No la llaman tambien la Isla del pescado? (Por su silueta en forma de pescado). Las fotos chuliisimas!! Como habeis hecho estos efectos? Cuando fuimos nosotros los alojamientos aun eran más básicos, es decir dormias en un “refugio” con colchon en el suelo, pero eramos mas jovenes…

    Seguid disfrutando!!! Besos

    Laura

  7. Increíble lugar, a la medida de intrépidos aventureros. Faustino chofer, fotógrafo, ummm que chollo! Besos dulces (para compensar)

  8. Muy chulas las fotos, ya les estoy proponiendo a mis padres de ir, por cierto, ¿estais grabando la peli de
    “Los viajes de Gulliver”?

    Besos Pol !!!

    • Hola Pol, anima a tus padres a ir, ellos son los que nos dieron la idea a nosotros! Lo pasamos fenomenal haciendo las fotos, inténtalo en la playa que seguro te salen, el truco está en tener una superficie lisa, el fotógrafo a ras de suelo y ponerse a una distancia de 10 metros. Si lo intentas mándanos las fotos.
      Bs. Mónica

  9. Holà !
    Je viens de vous lire et je voulais vous dire que j’adore vos photos du désert. Beaucoup d’originalité !
    Très gros bisous.
    Danièle

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