Sep 112012
 

Domingo 9/09/12

Llegamos a Cusco hacia las tres de la tarde. De allí nuestra idea era coger un taxi a Ollantaytambo, que está a unos 60 km. Nos íbamos allí porque es una buena base para ir a Machu Picchu y visitar el llamado Valle Sagrado de los Incas. Al salir del aeropuerto nos asaltaron los taxistas hasta que después de negociar los precios nos fuimos en una van. Es bastante incómodo pero muy habitual que tengas que negociar con varios taxistas. Además siempre te vas con la sensación de que estás pagando de más y no puedes estar segura de si  tienen licencia, seguro…

El camino para llegar allí es muy pintoresco, montañas, valles, pueblitos, ríos. Después de casi dos horas llegamos a última hora de la tarde. El pueblo es muy bonito y típico. A pesar de que es muy turístico, se mantiene muy tradicional y no hay edificaciones  modernas. Ves a mucha gente con los trajes típicos indígenas y en general está muy animado. Al llegar pasamos por la Plaza de Armas donde hay mucho ambiente y enseguida estaba nuestro hotel. Una buena recomendación de hotel correcto con muy buen servicio. Está al lado de las ruinas y a 10 minutos de la estación de tren.

El pueblo es pequeño así que no hay peligro en salir por la noche. Cenamos en un restaurante cerca del hotel que nos gustó mucho y nos volvimos a dormir.

Lunes 10/09/12

Hoy empieza el “colegio en casa”. Hemos pensado que los meses de julio y agosto eran de vacaciones (horarios más laxos, no estudiar) pero en septiembre empezamos una nueva rutina. A las 7 de la mañana en pie, desayuno a las 7:30 y sentados a trabajar a las 8. Para animarlos el sistema de paga ha cambiado. Hay 5 dólares fijos y el resto depende de si están a la hora fijada trabajando, si se retrasan pierden 2 dólares por día. Tenemos todo el temario de tres meses escaneado, pero enseguida nos damos cuenta que es mucho más fácil que trabajen en papel que en el ordenador, así que me fui a imprimir los archivos. En un café internet me lo hicieron. El sitio era para ver, suelo de tierra y  paredes de piedra. Había varios ordenadores un poco antiguos sobre mesas destartaladas y unos taburetes de plástico. La impresora era a juego con el entorno así que estuve bastante tiempo hasta que estuvo todo terminado. Esto me dió para hablar con la dueña de la tienda. Cuando estábamos allí llegó una mujer con un bebé a la espalda. Estuvieron hablando muy preocupadas. La hija de esa mujer trabaja desde hace poco en el internet café. Ayer tenía que haber ido pero no apareció, había salido  de casa ayer por la tarde y no había vuelto a aparecer y no contestaba al móvil. El bebé era su hijo. Más tarde volví al café y me enteré del final de la historia. La chica había aparecido, se había ido de fiesta con una amiga. La chica tiene 15 años y tiene un bebé, y sigue yendo al colegio.

Volvemos al colegio en casa. Al volver al hotel estaba Carmen en nuestra habitación y José y Yago en la suya. Han trabajado bien y están contentos porque parece bastante llevadero.

 

Cuando los niños terminaron fuimos a visitar el pueblo. Lo más importante son el pueblo y las ruinas incas. Según todas las guías las ruinas tienen forma de llama, si tenéis tiempo a ver si la encontráis.

Para acceder a las ruinas hay que pagar. El sistema de precios es muy particular, no hay una entrada sólo para estas ruinas, sino que te venden un “boleto turístico” para varios sitios (a los que no pensamos ir) válido por dos días, o bien un súper boleto para 16 sitios en el Valle Sagrado y en Cuzco. Pero no todos los sitios interesantes, sólo algunos, y muchos son, digamos, de relleno. Tuvimos un momento cutre y decidimos no entrar. Carmen miraba para arriba y decía que qué era eso de subir allí andando, que si no había ascensor. Nos siguió una guía que nos propuso enseñarnos el pueblo inca (de donde era ella), explicarnos las ruinas desde el monte de enfrente y visitar otras ruinas cerca del río en otra parte del pueblo. Nos fuimos con ella y resultó muy entretenido e interesante.

Primero fuimos al casco antiguo. Es un pueblo inca que se mantiene muy bien conservado y ha estado habitado desde hace muchos siglos. Mientras nos explicaba el pueblo vino una niña a cantarnos una canción y nos pidió una “propinita”. Era de una comunidad indígena que vive el el valle del río Patakancha, que es el que bordea el pueblo inca.

Después paseamos por el casco antiguo. Es precioso, con calles rectas muy estrechas, todo empedrado.

Nos llamaron la atención una especie de mástiles con trapos o plásticos rojos que salían de algunas casas. Es la forma tradicional de indicar que en esa casa hay chicha a la venta. La chicha es una bebida alcohólica hecha a base de la fermentación del maíz y otros cereales. Por lo que hemos oído, hay que ser de aquí para que te siente bien…

Después la guía nos llevó a ver una casa típica. Vendían artesanía hecha por ellas y además criaban cuys. Son conejillos de indias, y no los crían como animales de compañía sino para comérselos (Jorge y los niños los probaron en algún restaurante). En la misma habitación están los cuys, la cocina (en la foto a la izquierda), la cama, etc. La verdad es que todo muy auténtico y tradicional. En la casa había un bebé que nos dejó enamorados, era precioso.

 

De allí subimos a la montaña de enfrente de las ruinas, que también tiene vestigios arqueológicos. No subimos mucho porque a esta altura (2.800 m) te cansas enseguida. La vista de las ruinas y del pueblo merecen la pena.

Una cosa interesante que nos explicó la guía fue que las ruinas de enfrente, en particular el templo del sol que se ve más a la izquierda en lo alto, está construido con piedras monumentales, traídas de unas canteras al otro lado del río Urubamba, en lo alto de la montaña que se puede ver en la parte superior izquierda de la foto. Desde allí transportaban piedras de 70 toneladas, parece ser que las dejaban caer desde la montaña hasta el río, luego cruzaban el río en la época seca y después subían las piedras por unos planos inclinados. Asediados por los conquistadores, los incas abandonaron este pueblo antes de terminar la construcción de estos templos y en el río aún hay piedras que se supone iban a ser transportadas hasta arriba.

De allí fuimos a unas ruinas incas al otro lado del pueblo, al lado del río Urubamba. Para llegar tuvimos que dar bastantes vueltas porque no hay un acceso, tienes que meterte en medio de campos de cultivo. En el paseo tuvimos la oportunidad de ver la parte menos turística del pueblo, que fue interesante. Vimos colegios, gente trabajando en el campo, animales… Me llamó la atención que los campos están llenos de basura y restos de plásticos, latas, etc. Una pena.

Las ruinas que vimos estaban al lado del río, rodeadas por terrazas de cultivo. Eran bonitas y estábamos solos. Hacía un día buenísimo y se veían muy bien los dos valles entre los que está el pueblo, los de los ríos Urubamba y Patakancha.

De vuelta al pueblo nos despedimos de la guía y entramos en el mercado del pueblo, con puestos de los más colorido.

Aquí la carnicería y la pollería se junta con el zapatero arreglando sandalias:

Nos volvimos al hotel y después salimos a cenar a un sitio cerca de la estación de tren. No había mucha gente pero el restaurante era agradable y la comida estaba buena. Todo iba bien hasta que a Yago se le cayó en la cabeza el palo que aguantaba las cortinas, que era de madera como de 5 cm. Al pobre le dolió y se le formó un chichón bastante importante. Nada grave, pero nos quedamos alucinados de la horchata sanguínea del personal. Tuvimos que pedirles hielo, y allí nadie se acercó a preguntar qué tal estás, te duele, lo siento, cambiaremos de carpintero, no sé, algo,… pues no, NADA.

Nos volvimos al hotel y nos olvidamos rápidamente del chichón porque al día siguiente nos íbamos a ¡Machu Picchu!

Mónica

 






  3 Responses to “Ollantaytambo”

  1. Hola Carmen soy Sofía ya me llego la postal me encanto recibirla mee gusta mucho la ver vuestro blog las cosas que beis y ponéis son chulisimas me gustaron mucho las flores y los animales que chulos los regalos que te regalaron y el mercadillo es muy chulo. Esos mercadillos los había en Túnez cuando yo fui a Túnez que te esta gustando el viaje. La foto que esta después de tu con el bebe se parece mucho a Túnez en una foto que stands nosotros en túnez que tal ahora donde estáis. El hotel de las fotos es chulisimo. ate me gusta mucho esa cama de matrimonio que del hotel de las casas con madera. Te lo estas pasando bien yo por las fotos creo que si. Muchos besosos de Sofía

  2. Hola soy Lamarto otra vez
    Yo no digo na pero la andalia esta paraita q la he visto en un cuarto
    Besos

  3. Hola Carmen me gusta mucho vuestro blog yo lo veo todos los días y lo que me dan ganas de entrar dentro del el iPad y estar ahí con vosotros ben también me gusta mucho los trajes que os pusisteis la casa de unos señores echa de madera También. Me gustan mucho los barcos que también son de madera bueno y te están gustando los sitios que bas a mi si fuese tu me encantaría bueno ya estas mejor ya no estas malita también me hicieron gracia los gorros con mucho pelo bueno que is lo paséis muy bien muchos besos de Sofía duran y que os lo paséis muy bien

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